El embarazo supone una transformación profunda en el cuerpo de la mujer. Cambios hormonales, aumento de peso, adaptación de la musculatura y de los tejidos… pudiendo producirse una diástasis. Todo ello forma parte de un proceso natural y maravilloso. Sin embargo, tras el parto, muchas mujeres notan que su abdomen no vuelve a ser el mismo, incluso meses o años después, a pesar de cuidar la alimentación y realizar ejercicio físico de forma constante.
En estos casos, una de las causas más frecuentes es la diástasis abdominal, una alteración de la pared abdominal que va mucho más allá de una cuestión estética y que puede afectar a la funcionalidad y a la calidad de vida.
¿Qué es la diástasis abdominal?
La diástasis abdominal se produce cuando los músculos rectos del abdomen se separan entre sí, generalmente como consecuencia del estiramiento excesivo que se produce durante el embarazo. Esta separación afecta al tejido que los une (línea alba), debilitando la pared abdominal.
Tal y como explica el Doctor Antonio González-Nicolás, Cirujano Plástico y Estético de Cliniem: “Tras el embarazo los músculos abdominales pueden separarse y esto se llama diástasis abdominal”. Aunque es más frecuente después de la gestación, también puede aparecer en mujeres que han tenido varios embarazos, embarazos múltiples o bebés de gran tamaño, así como en personas que han sufrido cambios bruscos de peso.
¿Por qué el abdomen no mejora con dieta ni ejercicio?
Una de las mayores frustraciones para muchas mujeres es comprobar que, pese a llevar una vida activa y una alimentación saludable, el abdomen sigue abultado o flácido. Esto ocurre porque, en la diástasis abdominal, el problema no está en la grasa, sino en la estructura muscular. El Doctor González-Nicolás lo resume con claridad: “Muchas mujeres pueden hacer dieta y ejercicio y no notan mejoría, porque el problema no está en la grasa, sino en la pared abdominal. Cuando los músculos están separados, el abdomen pierde su función de contención. Esto hace que los órganos abdominales se proyecten hacia adelante, generando ese aspecto de vientre abombado, incluso en mujeres delgadas», explica el Cirujano Plástico de Cliniem.
Síntomas más allá de lo estético
Aunque el cambio en la silueta suele ser el motivo principal de consulta, la diástasis abdominal puede provocar otros síntomas que afectan al día a día:
- Abdomen abultado o flacidez persistente.
- Sensación de debilidad en el core.
- Dificultad para realizar ciertos ejercicios.
- Dolor o molestias en la espalda.
- Alteraciones posturales.
- En algunos casos, problemas digestivos o urinarios.
“La diástasis puede provocar abdomen abultado, debilidad del core e incluso dolores de espalda o molestias digestivas, por ello, no debe entenderse únicamente como un problema estético sino como una alteración funcional que merece una valoración médica especializada.”, señala el Doctor Antonio González-Nicolás.
¿Cómo se diagnostica la diástasis abdominal?
El diagnóstico se realiza mediante una exploración clínica por parte de un Cirujano Plástico, que valora la separación de los músculos y el estado de la pared abdominal. En algunos casos, puede ser útil una ecografía para medir con precisión el grado de diástasis. “Si después del embarazo ves tu abdomen diferente, debes valorarlo”, aconseja el doctor González-Nicolás.
Detectar correctamente el problema es clave para ofrecer la solución más adecuada a cada paciente.
Tratamientos: ¿siempre es necesaria la cirugía?
En casos leves, y siempre bajo supervisión profesional, algunos programas específicos de fisioterapia abdominal pueden ayudar a mejorar parcialmente la función muscular. Sin embargo, cuando la separación es significativa, la cirugía es el tratamiento más eficaz y definitivo.
Según el Cirujano Plástico de Cliniem: “La cirugía de corrección de diástasis permite reparar la musculatura y recuperar la función abdominal”.
El procedimiento quirúrgico consiste en reparar la separación de los músculos rectos, reforzando la pared abdominal y devolviéndole su función de contención. En muchas ocasiones, la cirugía de corrección de diástasis se combina con una abdominoplastia, lo que permite además eliminar exceso de piel y mejorar el contorno corporal.
Beneficios de la cirugía de la diástasis abdominal
La corrección quirúrgica de la diástasis abdominal ofrece múltiples beneficios:
- Recuperación de la firmeza y planitud del abdomen.
- Mejora de la fuerza y estabilidad del core.
- Alivio de molestias lumbares.
- Mejora de la postura.
- Incremento de la confianza y bienestar personal.
El objetivo no es sólo estético, sino también funcional, algo que en Cliniem se tiene muy presente en cada tratamiento.
Cliniem: valoración personalizada y experiencia médica
En Cliniem, clínica especializada en Cirugía Plástica y Medicina Estética, cada paciente recibe una valoración individualizada, teniendo en cuenta su historia clínica, sus expectativas y sus necesidades reales. El Doctor Antonio González-Nicolás junto con su equipo, acompaña a la paciente en todo el proceso, desde el diagnóstico hasta el seguimiento postoperatorio, con un enfoque médico profesional, honesto y con muchos años de experiencia.“Si sospechas que tienes diástasis abdominal, pide tu cita en Cliniem y te explicamos qué opción es la más adecuada para ti”, concluye el Doctor.
Escuchar a tu cuerpo es el primer paso
Sentirte bien con tu cuerpo después del embarazo es importante, pero también lo es recuperar la funcionalidad y la salud. Si notas que tu abdomen no responde como debería, que te sientes débil o que aparecen molestias, no lo normalices. En Cliniem estamos para ayudarte a entender qué le ocurre a tu cuerpo y ofrecerte soluciones médicas seguras y eficaces, siempre adaptadas a ti.
Confía en la Unidad de Cirugía Plástica y Estética de Cliniem. Reconocidos Cirujanos Plásticos con una gran experiencia, te darán la mejor solución a tus necesidades. Pide tu cita de valoración en Cliniem.