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qué es la otoplastia infantil

Otoplastia infantil, ¿a qué edad se puede realizar esta cirugía facial?

La cirugía de las orejas u otoplastia es una de las cirugías faciales más demandadas hoy en día y es normal, ya que se trata de una intervención menor que da solución a los problemas que puede acarrear el tener orejas grandes, prominentes, separadas de la cabeza o con algún tipo de malformación.

Sin embargo, el tema que hoy nos ocupa sobre esta cirugía tiene que ver con los niños y la edad a la que pueden someterse a esta intervención.

Nos hemos reunido con nuestro equipo médico especializado de Cliniem, expertos en otoplastia, para indagar más en cuanto a esta cirugía en el ámbito infantil y despejar algunas de las dudas más frecuentes al respecto.

¿Cuál es la edad recomendada para la otoplastia en niños?

La otoplastia puede llevarse a cabo a cualquier edad, pero se recomienda realizarla a edades tempranas a partir de los 5 o 6 años, momento en el que las orejas ya han crecido por completo pero el cartílago sigue siendo blando. Esto facilita la remodelación de las orejas, ya que no es necesario debilitarlo como se hace en la otoplastia en adultos.

Los niños con las orejas despegadas, grandes o con algún tipo de malformación pueden ser objeto de burlas en el colegio, por lo que se recomienda realizar este tipo de cirugía correctiva cuanto antes con el fin de evitarles ese mal trago que puede acompañarles el resto de su vida.

Este tipo de cirugía suele realizarse cuando el paciente tiene entre 6 y 14 años para evitar esas posibles burlas y que el niño no sufra ningún malestar por ese motivo. 

¿Quién es el candidato ideal para someterse a una otoplastia infantil?

Es importante observar el comportamiento del pequeño en cuanto a sus orejas no normativas para decidir si es el momento o no de realizar una otoplastia y tener en cuenta los deseos del propio niño

Hay que tener presente que quien se va a operar es el niño, por lo que es importante que desee de verdad hacerlo y no presionarle si no lo tiene claro o si, directamente, no quiere hacerlo. Los pacientes que desean someterse a la cirugía de corrección de las orejas serán más cooperativos y se sentirán más satisfechos con los resultados.

Lo más habitual es corregir las denominadas orejas en asa o de soplillo, aquellas que están despegadas de la cabeza y que pueden incluso parecer más grandes de lo que son en realidad. Este problema puede aparecer desde el primer año de vida y su corrección es extremadamente rápida y sencilla. En estos casos, el cartílago es muy blando, por lo que la oreja no se ha plegado de manera adecuada.

Tipos de otoplastia en niños

Existen muchas técnicas por las que llevar a cabo una cirugía en las orejas y cada una de ellas soluciona características diferentes de la oreja. El cirujano será el que, evaluando las necesidades del paciente, decidirá cuál es el método adecuado para corregir la forma, tamaño o malformación de las orejas.

Estas técnicas pueden ser:

Moldeado con férulas: durante las primeras semanas de vida se pueden aplicar unas férulas especiales para tratar ciertas anomalías. El moldeado es ambulatorio y no necesita llevarse a cabo bajo ningún tipo de anestesia.

Técnica de Changchet: es el método idóneo para corregir el exceso de proyección u orejas de soplillo. En este procedimiento se aborda el cartílago auricular por delante o por detrás y se “esculpe” hasta que se consigue una forma más adecuada de las orejas.

Técnica de Mustardé: la corrección de las orejas se lleva a cabo mediante la utilización de puntos permanentes de sutura anclados en la parte posterior de la oreja.

Estas técnicas no son excluyentes y pueden utilizarse en combinación entre ellas para corregir problemas específicos de cada paciente.

En la primera consulta con el cirujano se realiza una evaluación del problema y se recomienda la técnica más efectiva para el paciente además de indicar las instrucciones para prepararse antes de la cirugía.

¿Cómo es el procedimiento en la cirugía de orejas en los niños?

La otoplastia se lleva a cabo en un quirófano y en función del tipo de anestesia utilizada la cirugía será de carácter ambulatorio o será necesaria la hospitalización del paciente.

Si el niño es pequeño, se recomienda realizar la otoplastia bajo anestesia general, para evitar que el niño pueda ponerse nervioso y en niños mayores por lo general se realiza con anestesia local con o sin sedación.

Se trata de una intervención sencilla, pero que puede durar entre 2 y 3 horas en función del problema a corregir.

Las incisiones, generalmente, se realizan en la parte posterior de las orejas por lo que las cicatrices quedan ocultas además de ser prácticamente imperceptibles.

La recuperación de la otoplastia es rápida y con apenas molestias, no obstante, el cirujano pautará una medicación para evitar posibles infecciones y dolor en los primeros días tras la cirugía. 

Por lo general, tras la primera semana el niño puede reincorporarse al colegio teniendo siempre presente que debe tener cuidado con las actividades físicas y que debe evitar que las orejas se doblen. Por ello, durante el primer mes se aconseja llevar una cinta que mantenga las orejas en una posición correcta.

Resultados de la otoplastia infantil

Los resultados de la cirugía de las orejas son inmediatos y, por supuesto, permanentes. Si bien es verdad, que una vez retirado el vendaje que se coloca tras la cirugía las orejas pueden verse excesivamente pegadas a la cabeza, enrojecidas o inflamadas, con el paso de los días la posición y el aspecto de las mismas “se relaja”.

Se considera que el resultado es definitivo al año de la intervención cuando, si todo ha ido bien, se le da el alta al paciente.

Esperamos haber aportado claridad a las dudas más comunes sobre la otoplastia infantil, pero te invitamos a que solicites una cita con nuestro equipo médico en Cliniem si crees que tu niño puede ser candidato a este tipo de cirugía.